El sector hidrocarburos en el Perú, vive un estado de emergencia por la falta de Seguridad Energética. Enfrenta una crisis estructural que se ha manifestado intensamente durante las últimas décadas en la falta de reposición de reservas probadas, tanto de gas natural como de petróleo y ello debido a la falta de inversiones en exploración offshore y/o onshore, que han llevado a nuestro País, a una importación millonaria de petróleo y derivados que crece año tras año.
La producción en nuestro País viene declinando cada vez más, en un permanentemente contexto de falta de Seguridad Energética e incierta Transición Energética, debido a que las energías renovables, padecen limitaciones tecnológicas, no solo de intermitencia, también de infraestructura, de cadena de suministros y de inversión insuficiente.
Debido al crecimiento poblacional y económico, consideramos que no vamos a dejar de consumir petróleo y gas en los próximos 40 o 50 años, y porque el Perú, además posee un gran potencial hidrocarburífero importante que explotar para beneficio social.
Los factores normativos y burocráticos que han afectado negativamente la exploración al haber una reducción de las inversiones, han sido exceso de trámites y demoras cada vez mayor en la aprobación de permisos ambientales y sociales, esto ha afectado las inversiones especialmente en exploración y producción.
Como es posible que en los países vecinos como Ecuador y Colombia que producen actualmente alrededor de 475,000 y 790,000 bpd respectivamente, no se requieran permisos ambientales para realizar sísmica 2D y 3D y en nuestro País si se requiere un EIA y de varios años, a pesar de la emergencia de que no llegamos a los 40,000 bpd, increíble.
La otra gran dificultad es, que, para poner un campo en producción con permisos ambientales en el Perú, mínimo se demoran entre 15 a 16 años, comenzado desde el primer permiso en la exploración, cuando en los países vecinos mencionados antes y con alta producción, no pasan de 9 a 10 años.
Los cambios frecuentes en las autoridades del MINEM y las reglas del juego con la percepción de inestabilidad política han afectado la confianza de los inversionistas, generando inseguridad jurídica.
En cuanto a competencia internacional, los reducidos permisos ambientales y los regímenes fiscales más atractivos; indudablemente los países vecinos como Ecuador, Colombia y Brasil ofrecen entornos más atractivos para la inversión en gas natural y petróleo, lo que ha reducido significativamente el descubrimiento de nuevos yacimientos en el Perú.
La producción nacional de petróleo ha disminuido, especialmente en la Cuenca del Marañón donde se encuentran las mayores reservas probadas y prospectos por falta de competitividad de las autoridades, lo que ha generado una fuerte disminución de las Regalías y Canon que afecta fuertemente la Región de Loreto de la Amazonía del Perú.
No olvidemos, que, en el Perú, tenemos en la actualidad 29% de la población en pobreza y 5.7% en pobreza extrema, y en Loreto, la zona geográfica que tiene las mayores reservas de petróleo (443MM de barriles, distribuidas en los lotes 8, 64, 67, 95, 131 y 192) y gas está con una alta pobreza del 43,5% y pobreza extrema creciente de 14.6%, donde se evidencia que indudablemente dicha región, está pagando las facturas de la declinación de la producción de petróleo y gas, además de la falta de competitividad de las autoridades.
El Oleoducto Norperuano – ONP, dicho activo estratégico enfrenta continuamente problemas recurrentes, como rupturas, actos de sabotaje, y falta de mantenimiento y modernización técnica y tecnológica adecuada por falta de inversiones privadas, limitando su capacidad de transporte, comercialización para la exploración y explotación de la cuenca Marañón principalmente.
Asimismo, el ONP, se ve afectado ante dicha falta de exploración y/o explotación de petróleo en la Cuenca Marañón, al verse reducida su comercialización de transporte por la reducción de empresas productoras como la del lote 67, 39, 64 y otros, quedando ociosa gran parte de su capacidad de infraestructura, lo cual lo pone en una situación crítica de falta de viabilidad comercial, que le puede seguir generando pérdidas.
Para salir de la crisis el sector de hidrocarburos en el Perú enfrenta una crisis estructural con desafíos significativos que requieren medidas urgentes con incentivos fiscales y de reducción significativo de los permisos ambientales para revertir la tendencia y asegurar la Seguridad Energética del País.
Rehabilitar y modernizar la infraestructura del ONP, abriéndose a las inversiones privadas y garantizar su operación continua, segura y confiable para atraer la exploración y/o explotación de petróleo.
Incentivar la exploración, ofreciendo beneficios fiscales, fundamentalmente en la reducción de regalías y canon con estímulos financieros para empresas que busquen nuevos yacimientos en la selva peruana.
Sin embargo, para atraer más inversión al sector hidrocarburos, será clave también, contar con políticas sectoriales estables y una retórica que dé certidumbre a los inversionistas que arriesgan el capital para impulsar el desarrollo del sector energético.
Nuestro País debe elegir su camino de Transición y/o Diversidad Energética ajustado a su situación de disponibilidad de recursos de petróleo y gas y de desarrollo socio económico por la renta petrolera y gasífera que debe aprovechar.
El petróleo y el gas natural seguirá siendo una industria esencial en nuestro País, no solo por la contribución a la economía nacional que se obtiene de la renta petrolera y gasífera, sino porque estamos viviendo una transición y/o diversidad energética y no un reemplazo.
El sector hidrocarburos es fundamental para la economía peruana, y su reactivación requiere esfuerzos coordinados entre el Estado, las empresas y las comunidades locales. Sin cambios estructurales, su contribución al desarrollo del país seguirá disminuyendo muy lamentablemente.
Por último, no se necesita seguir subvencionando las energías renovables en el Perú, porque tenemos la matriz energética primaria más limpia a nivel global (aportamos 0.16% de emisiones mundiales CO2).
